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jueves, 8 de septiembre de 2016

El desgobierno en el estado español y la agenda política. NHTQP; una salida.

La lucha como único camino
Por Oscar Domingo


El estado español vive en un limbo desde el verano. La aritmética parlamentaria ha sido caprichosa: es la primera vez en democracia que ninguno de los dos partidos que durante décadas se han turnado en el gobierno está en condiciones de formarlo.

El PP ha resistido el envite de la crisis, la corrupción y el hastio generalizado. EL PSOE ha detenido con brusquedad una perdida de votos importante, un proceso de PASOKización que parecía destinado a convertirles en un partido no decisivo a nivel parlamentario.

La irrupción de Ciudadanos en el tablero con su apuesta de derecha populista contribuye a salvar el Régimen del 78, un status quo en cuestión desde el 15M y el periodo de luchas y tensión social que inició a espejo de las revueltas árabes. Pero no solo desde la derecha se ha lanzado un flotador al bipartidismo, a la monarquía y al unionismo españolista representado por el PPSOE: Unidos Podemos, suma (que ha restado) de Podemos e IU-Unidad Popular, llega a la escena pública escenificando una apuesta por la unidad basada en un acuerdo de mínimos que dejaba fuera por completo los ejes principales de lucha contra la crisis capitalista, el imperialismo o la puesta en tela de juicio de la monarquía borbónica.

Así, no solo el discurso quedaba diluido en la pelea contra la crisis que venimos padeciendo las trabajadoras desde hace más de 8 años, sino que la esencia del 15M y de los años de movilización que lo siguieron, esto es, el reconocimiento de que tanto el PSOE como el PP eran dos caras de la misma moneda, el famoso “PSOE,PP, la misma mierda es”, también fue apartado del imaginario político.

Ya estábamos acostumbradas a que los dirigentes de Podemos cambiaran las ideas que defienden según les conveniera, pero ahora también se ha sumado Alberto Garzón, llamando al PSOE a formar un gobierno “progresista” y/o “de izquierdas” en repetidas ocasiones...El PSOE del pensionazo, las reformas laborales, el avalista de la monarquia parásita y corrupta, el que vota junto al PP todos los grandes temas, el PSOE del artículo 153 que consagra el pago de la “deuda” por encima de los servicios sociales, el que legalizó las ETTs y que es culpable y cómplice de la precariedad /semiesclavitud laboral que padece la clase obrera...ese PSOE ¡es ahora un aliado! Quieren pues gobernar con él, y en ese camino tragamos con lo que toque: desde colocar de cabezas de lista a generales OTANistas, a legitimar a la monarquía heredera del franquismo, a pagar la deuda pública que se originó rescatando a la banca privada, y haciendo que las trabajadoras paguemos con nuestras vidas y nuestros derechos al crisis que ellos crearon. Todo les vale cuando no les cuadra la aritmética parlamentaria.

Pero no solo hay que mirar hacia Ciudadanos y Unidos Podemos para entender el momento en que vivimos. La ausencia de los sindicatos mayoritarios de las luchas defensivas de los últimos años merced a su política de connivencia con los poderosos, la debilidad de los minoritarios (que no obstante han dado batallas dignamente), las taras que arrastró el 15M (como el rechazo a cualquier forma partidaria y a los sindicatos), la ausencia de grandes victorias estructurales (parciales y localizadas hubo muchas: Gamonal, Marea Blanca en Madrid, Barrenderos, auge de la movilización feminista...) contribuyeron al cansancio general, a la apuesta por el “cambio mediante el voto”, a la recomposición del Régimen y sus partidos y a una “sensación térmica” de lo inevitable, del fin del ciclo. Las organizaciones de la izquierda radical, por su parte, se dividieron en varios sectores; unas apoyaron y se integraron (y permanecen) con mejor o peor resultado dentro de Unidad Popular, otras en Podemos y otras hicieron experiencias dentro de un bloque u otro y hoy día se encuentran fuera.

No Hay Tiempo Que Perder (NHTQP)

Dentro de ese sector se encuentra Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR. La mayor parte de quienes la integramos hicimos la experiencia política dentro de Podemos y abandonamos sus filas en algún momento de la deriva política y antidemocrática de esta formación. Junto a otras organizaciones y militantes a título individual lanzamos hace mas de un año No Hay Tiempo Que Perder, un espacio político plural y unitario desde el que pretendemos conformar una opción política que ponga sobre la mesa un programa de ruptura con el Régimen del 78 y sus instituciones, que levante un programa de salida de la crisis favorable para la clase trabajadora y que sitúe en primer termino aquellas reivindicaciones que Unidos Podemos ha abandonado en su discurso y sus práctica real: el impago de la deuda, el reparto de la riqueza con la reducción de la jornada laboral sin reducción salarial, la prohibición de los despidos en las empresas con beneficios, la derogación del pensionazo y de las reformas laborales...


Somos conscientes de que el camino que señalamos es pedregoso y minoritario, pero mas aún que la única via para revertir los recortes sociales que estamos padeciendo (y los que vendrán) es construir una alternativa política con unos ejes políticos que no busquen atajos y levanten un programa político y de lucha al servicio de la clase trabajadora. Ese, y no otro, será el camino para hacer que la crisis la paguen los ricos. Sus pactos para que no cambie nada,la lucha para cambiarlo todo.

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